Últimos tweets
Couldn't connect with Twitter

Disfrutando la Costa Oeste de Estados Unidos. Parte II

Disfrutando la Costa Oeste de Estados Unidos. Parte II

Gran Cañón del Colorado y Monument Valley con niños

Después de hacernos una buena panorámica por Los Ángeles, tomamos la Histórica Ruta 66

Visita a Cálico, pueblo fantasma

Nuestra primera parada fue el pueblo fantasma Cálico. Ahora es un atractivo turístico pero en su día fue un próspero pueblo minero. Hay varios edificios originales, pero la mayor parte de ellos son nuevos o con fachadas falsas sobre edificaciones de madera. Es curioso ver cómo vivían de la extracción de plata de las minas y contaban con ferrocarril, escuela, oficina de correos, palacio de justicia y varios salones. Puedes hacerte una buena idea de cómo funcionaba todo. Cuando bajó el precio de la plata fue poco a poco quedándose abandonado y hace unos años fue nombrado el primer pueblo fantasma de Estados Unidos. Para los niños es toda una experiencia, pues se trasladan a otra época, al lejano oeste. Si vais en agosto como nosotros preparaos para las altas temperaturas del desierto de Mojave.

Calico Pueblo Fantasma

Comida en el famoso Peggy Sue’s

Después de visitar Cálico, cuyo cartel se ve desde la carretera, comimos en el restaurante original de Peggy Sue’s. Fue genial, nos transportamos totalmente a los 50’; comimos unas hamburguesas riquísimas y unos batidos increíbles. Si pasáis por allí es de parada obligatoria. Nos encantó ver a sus camareras, de más de 50 y 60 años, súper activas y que hacían aún más auténtico el restaurante.

De camino a nuestro alojamiento pudimos ver los trenes de vagones infinitos, es alucinante no alcanzas a ver el vagón de cola. Ese día dormimos en un motel en Kingman, el Best Western Plus A Wayfarer’s Inn & Suites,  tenía piscina y había supermercado y zonas de comida cerca. Fue la primera visita a un súper donde alucinamos con los envases de tamaño gigantes para casi todo y del gran surtido de sabores en galletas, cereales, caramelos. Para los golosos es un auténtico paraíso.

surtido oreos walmart
Wallmart

Historic Route 66

El día siguiente continuamos por la Historic Route 66, donde estuvimos en  Seligman y Williams. Fue un día fantástico, nos parecía estar en la película Cars y para Iván fue una super experiencia, vio a Mate, a Rayo McQueen, era como estar en Radiador Springs… Es total, lleno de color y coches de los 50 totalmente nuevos o con sus defectos que les hacen aún más bonitos.

El Gran Cañón del Colorado

A la tarde nos dirigimos a uno de los sitios mágicos del viaje y que lo justifican totalmente. El Gran Cañón del Colorado, es de estos sitios que has visto tantas veces y piensas que no te va a impactar, pero te asomas a uno de sus balcones y te deja sin respiración. Merece mucho la pena verlo a lo largo del día, para ver cómo cambia el paisaje con sus contrastes de luz, es tan fotogénico. Imprescindible. Caminar por senderos es una pasada, muchos de sus caminos están adaptados para silla de ruedas o carrito de niño. Dormimos en el parque, ver atardecer y amanecer es algo sobrecogedor, pero asomarte en ese valle cuando todo está negro, sin luces y ver sobre ti la vía láctea es de lo más bonito que hemos visto. No se me borrará jamás esa visión.

Nuestro hotel era el Grand Canyon Village Kachina Lodge y cenamos en el Hotel El Tovar – un hotel histórico de madera con muchísimo encanto.

Estuvimos un día completo allí y por la tarde dejamos atrás Arizona, para dirigirnos a Utah.

Monument Valley

Íbamos a visitar otro lugar increíble, nos adentramos en territorio Navajo, para dormir en Monument Valley. Cuando llegas a Utah, un cartel te indica: “The world’s greatest Outdoor Museum” y no puede ser más acertado. Es un museo al aire libre, en el que los colores rojizos del valle y de las formas sinuosas y escarpadas de las rocas que ha ido formando el paso del río contrastan con el azul del cielo creando unos paisajes asombrosos. No nos extraña que John Ford lo utilizara de escenario para sus Westerns. Dormimos un par de noches dentro del parque en las cabañas del View Hotel, que está regentado por los propios navajos. Pudimos ver atardecer y amanecer desde nuestra cabaña y fue un verdadero espectáculo, justo tienes la vista de los Mittens frente a ti y es una maravilla. También nos gustó mucho probar la gastronomía Navaja, que agradecimos, pues dejamos por un día las hamburguesas…

Para entrar hay que pagar una entrada al parque, cuesta 20$ por vehículo, nosotros no pagamos, porque en ese momento ya no había nadie en la garita… Llegamos hacia las 19.30 de la tarde, esperamos un buen rato y no había nadie por allí, así que no pudimos hacerlo. Entramos directamente a la recepción de las cabañas.

El recorrido por el parque se puede hacer en coche perfectamente y te permite ver todos los puntos más bonitos del valle: los famosos mittens, la colina, las tres hermanas, el camello…

Intentamos hacernos la típica foto encima del caballo y fue imposible, fuimos como 4 veces y preguntamos a una chica, nos dijeron que le preguntáramos porque ella se ocupaba de las fotos (estaba metida en un coche mirando el móvil) y nos dijo que el que llevaba el caballo no estaba, que volviéramos más tarde… Así que no tuvimos suerte. Hemos leído en varios sitios que los Navajos no son demasiado “activos” que trabajan lo justo para cubrir sus necesidades y que una vez cubiertas ¡no hay necesidad de más! Es otra forma de ver las cosas.

En general nos llevamos una impresión muy buena del Valle, se merece la visita y su paisaje se queda en la retina para siempre.

Mexican Hat Point

El día que salimos de allí fuimos al famoso punto en el que Forrest Gump dejó de correr, tras años haciéndolo Mexican Hat point (Highway US 163, Gps: 37.101647, -109.990675, Mexican Hat, UT). Se encuentra rápidamente pues siempre hay gente tomando la foto, la verdad es que no podemos estar más de acuerdo con Forrest, es un lugar en el que pararse y mirar hacia atrás, es sencillamente impresionante. Si tenéis tiempo acercaros, es curioso y siempre podéis decir: “I’m pretty tired i think i’ll go home now” 😉

Horseshoe Bend

Pero no, no volvimos a casa, lo que hicimos fue ir a otro punto imperdible de la ruta. Horseshoe bend. Todo el mundo te advierte que es durillo llegar con niños, pero de verdad que no lo es, Iván no se quejó para nada y eso que el calor aquel día fue brutal. Fuimos casi a mediodía, habíamos leído que es uno de los mejores momentos para verlo y no sabemos cómo será en otro, pero aquella visión, esos colores, esas formas sinuosas nos parecieron de otro planeta. Da un poco de vértigo y hay que tener especial cuidado con los niños al no haber ningún tipo de barrera que te separe del precipicio, pero siendo cautos no tienes por qué tener ningún problema. Hay gente muy osada y de hecho el día después de estar nosotros un chico se despeñó y murió. ¡Los selfies son peligrosos!

Horseshoe bend
Horseshoe bend

Esa noche dormimos en Page Days Inn & Suites by Wyndham Page Lake Powell, un hotel funcional, con piscina y bien ubicado. ES

Antelope Canyon

Después de estos días tan intensos pero en los que recorrimos todo con tranquilidad y siempre respetando los tiempos de Iván, visitamos otro must del recorrido. Antelope Canyon. Lo primero que tenemos que contaros es que tenéis que reservarlo con tiempo si queréis cuadrar día y hora, aquello es la guerra. Hay muchísima gente, muchos grupos y hace mucho calor, así que hay que ir pensando que va a ser un poco agobiante para no llevaros sorpresas. A pesar de reservarlo online, tuvimos que esperar bastante, está regulado y organizado pero hay mucha gente y es inabarcable.

Iván tuvo algo de miedo al principio, al pensar que tenía que meterse bajo tierra, pero una vez dentro se sintió seguro y disfrutó muchísimo. Tuvimos mucha suerte porque nuestro guía nos iba dejando tiempo para pararnos y sacar buenas fotos, pues otros grupos no se paraban prácticamente. Fue otro momento mágico del viaje, de parada obligada y ya os decimos que os recomendamos totalmente que reservéis con antelación para no perderos esta maravilla de la naturaleza. Aunque Upper Antelope Canyon es el más famoso, nosotros visitamos el Lower Antelope Canyon.

Si vais sin reserva siempre ofrecen alguna entrada libre pero a última hora.

Después de esto el viaje cambió totalmente, nos esperaba Las Vegas y una sorpresa muy especial para mí, en mi 40 cumpleaños. 🙂

¡Os contamos en el próximo post! Y si tenéis alguna duda ¡decidnos! Nos encantaría ayudaros.

3 Comments
  • DosViajando
    Posted at 11:39h, 21 septiembre Responder

    un sitio precioso, un blog maravilloso y unas fotos impresionantes. FLIPO!

  • sushi By 7-11
    Posted at 22:41h, 23 enero Responder

    Write more, thats all I have to say. Literally, it seems as
    though you relied on the video to make your point.
    You clearly know what youre talking about, why throw away your intelligenfe on just posting videos
    to your site when you could be giving us something informative to read?

Post A Comment

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar